Home

De tanto usarlas y venderlas, las palabras empiezan a perder su alma. Incluso a describir una realidad bastante pervertida en comparación con el sentido con el que nacieron. Liderazgo, Personal Brand, Maestría, Excelencia, Coaching, Social Media, Redes Sociales, gurú y tantas otras.  Me da pudor muchas veces, nombrarlas.  Desde Tom Peters y Robert Waterman , con su “En busca de la excelencia”; todo lo que se vendía tenía un destino: la excelencia.  Curso de tantanatán y se lleva puesta la excelencia a casa… Más tarde el liderazgo. El destino en venta: líder.

En la misma línea podemos hablar de Personal Brand. El concepto tal y como lo imprime Tom Peters, es una invitación que hace a los profesionales, un desafío. Para convertirse en el profesional que se reinventa a cada paso, que suma habilidades, que afila su talento. Que elige un camino de superación y lo hace desde la fundación de su “empresa”: la marca Yo, “YO, SL”.No como producto de marketing, sino como proyecto para hacer. La triste traducción de los vendovendo: elija cómo vestirse, cómo hablar, presentarse, reputación ….Sólo marketing y en muchos casos de bajo vuelo. Yo lo llamo la “Máscara Personal”. Cartón, Cartón y más cartón. Hace unas semanas decía un empresario del diseño y marketing en Estados Unidos: “Desafío a que alguien encuentre un contexto en el que Marca Personal no huela a mala palabra”. En esas estamos. Nos quedamos con lo “fancy” y vaciamos el significado. El motor que nos lleva por el camino de la superación.

Social Media, más de lo mismo.  En un post anterior, Confesiones… abordé este tema y mi visión personal. Hoy el mundo está lleno de “expertos” en SM, sentando cátedra y cobrando pastizales. Para poner datos en 2005 Facebook estaba arrancando, tímidamente.  Twitter en el 2008 (sólo hace 3 años!!) eran 18 personas empezando. Sí ambos han crecido exponencialmente, pero el tema es otro. ¿Se puede ser experto de algo en menos de 3 años?  Y de algo que evoluciona a un ritmo frenético. Más bien se es aprendiz, con distinto nivel o grado de entusiasmo y eficacia.

Gurú. Vivimos en una sociedad prolífica en gurús. Respeto, reconozco la influencia, admiro, y sigo a gente que ha demostrado a lo largo de su carrera profesional un profundo compromiso con lo que hace y la manera en que lo hace. Sus palabras pesan, porque están preñadas de conocimiento, experiencia, creatividad, visión, etc. En casi todos los idiomas actuales de la India el término gurú significa ‘pesado’, como opuesto a laghú, ‘liviano’. Un gurú es alguien con peso, con autoridad. No alguien que ha puesto en la contraportada de su primer o único libro que es gurú de…Un gurú es un maestro y la maestría es un largo camino.

Y así podría desgranar más términos.

¿Que veo en esto?

  • Una obsesión por el producto. Esto no es malo per se. Sólo que todo aquello que involucre a lo humano como origen y meta, no es empaquetable en un producto. Implica más bien la puesta en marcha de un proceso, muchas veces largo, difícil, e incluso incierto.El liderazgo, la excelencia, la maestría no son productos que se compran en un seminario o charla o taller. Son procesos a los que se puede imprimir un buen ritmo y dirección, si se cuenta con apoyo de un coach, con una estructura de conocimiento que afirme en los pasos. Pero eso de por sí no GARANTIZA ni la excelencia, ni la maestría, ni el liderazgo YA.
  • Una obsesión por el éxito, desde lo superficial. Ojo! El éxito que es la consecuencia de un proceso! me parece genial. El tema se torna oscuro cuando el objetivo es sólo el éxito. Se pierde, desde mi punto de vista,  la conexión entre causa-efecto, con lo que el éxito es una cosa vacía, un anuncio, una cuenta bancaria. Pero sin su alma: un trabajo bien hecho.

Esta obsesión por el producto acabado y ya, trasluce uno de los males endémicos de estos tiempos: el inmediatismo. La creencia subconsciente de que todo se puede conseguir sin un esfuerzo previo o trabajo. Un proceso. Peligrosa tendencia, la de olvidar que incluso detrás de cada producto acabado hay todo un proceso que lo sostiene. Incluso, más de uno. Y frustración, y caídas.

Sólo quería compartir esta reflexión,  e invitarlos a que compartan las suyas. ¿Dónde ven que un producto se vende y compra como de consumo aquí y ahora, cuando en realidad es un proceso? ¿Por qué creen que la gente actúa de esta manera: la que vende y la que compra?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s